¿Sólo es eso?

Publicado en por Puntos de vista




 

Unos se enamoran y no son correspondidos, otros no quieren y se enamoran, otros lo están y no lo dicen, otros lo pretenden con la persona equivocada, otros lo buscan y no lo encuentran, y otros, simplemente desaparecen antes de situarse en cualquier estado.

Empezar cualquier tipo de relación hoy en día se es una tarea bien complicada, y me refiero a "relación" en el sentido más amplio de la palabra:
El tipo de relación más común, mal llamada amistad con derecho a roce, es una bomba de relojería a la que solo hay que dar tiempo para estallar.

Da igual comenzar una amistad con el roce, que ser amigos y caer; ambas están condenadas al fracaso si las dos partes no tienen la misma idea de lo que hay y lo que no, pero sobre todo, y lo que es más importante, de que es lo que se está dispuesto a dar.

Rondando los treinta podemos generalizar la existencia de dos tipos de hombres: el que ha salido de una relación larga y ya viene tocado por su ex, (que compara continuamente y tiene pánico de volver a caer), y el eterno espíritu libre que  tratará de evitar una relación a toda costa, pero a la vez, lo intentará con todas.
Esto hace más difícil que las relaciones esporádicas  sean más naturales, y que simplemente nos dejemos llevar, porque  ya partimos de unos supuestos.

Ante este panorama, nos estamos volviendo hielo. No dejamos que nada nos afecte, y evitamos pensar las cosas llevando un ritmo de vida desenfrenado que no nos deje tiempo para pensar. La mejor manera de no equivocarse es no tener la oportunidad de caer en el error.

Evitamos tener ilusión, porque antes de empezar, ya condenamos al fracaso cualquier intento de aquel que intente penetrar ligeramente en nuestro pequeño mundo en el que no tenemos que dar cuentas a nadie , sin dejar que nada  nos afecte ni para bien, ni para mal.

Podemos empezar cualquier historia simplemente dejándonos llevar, pero se tiende a interpretar a la otra persona, y cuando creemos que la otra parte espera más, reculamos. Lo malo es que estas interpretaciones suelen ser erróneas la mayoría de las veces, y reculamos antes de lo debido, condenando al fracaso algo que podría aportarnos mucho, aunque al final tenga que caer por su propio peso.

Por eso al final, todo acaba siendo solamente… eso
(nada más)

Ludy

 

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Etiquetado en MUSICOTERAPIA

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