Volver al pasado
En los últimos años, por no decir durante toda mi vida, conocer gente es lo que más me ha enriquecido. Gran parte de lo que soy hoy, es gracias a mucha gente de muchos lugares del mundo, con diversas creencias y valores, con su propia historia que sin querer se ha unido a la mía.
Unos quedan y otros no, pero hay experiencias que no se olvidan, y éstas siempre quedan ligadas a rostros que seguiré reconociendo con el paso de los años.
Últimamente me asusta lo rápido que pasa el tiempo, y lo rápido que la gente llega y se va de mi vida, por eso estos días me quedo con congelar el tiempo, me quedo con el reencuentro con aquellos que fueron importantes, aquellas personas que no ves durante años, pero que cuando vuelves a ver, parece que el tiempo no ha pasado. El tiempo se para, (o incluso vuelve hacia atrás), aliviando un poco la sensación de velocidad y el constante pasar de los años.
Muchas personas que andaron algún día junto a mi por caminos paralelos, han tomado diferentes direcciones, y se han perdido en el tiempo y en el espacio.
Pero en esta vida cíclica en la que el eterno retorno siempre está presente, los caminos se cruzan, los círculos así se amplían, se mezclan (vaya si se mezclan), se mantienen, se pierden...y quedan para siempre en el recuerdo a la espera de otro cruce, de otro momento, de encontrarse de nuevo y volver a parar el tiempo.
Ludy